Depresión y consumo de drogas

Cuando se unen los efectos de la depresión y el consumo de drogas una persona entra en una espiral nefasta que traerá consigo consecuencias muy negativas. En los peores casos puede llevar al suicidio. No sólo los peores narcóticos pueden resultar peligrosos, la simple ingesta de alcohol en quienes sufren desórdenes anímicos puede derivar en efectos catastróficos.

Ambos problemas combinados generan un círculo cerrado del que resulta muy difícil salir. El afectado piensa erróneamente que contrarrestará los efectos de la enfermedad con su dosis correspondiente, y sin embargo en un plazo relativamente corto no hará más que empeorarlos.

La espiral de la que resulta casi imposible salir

Además, existe un terrible peligro. Por la adicción que generan la mayor parte de las drogas, cuando se elimina el consumo también aumentan los riesgos de caer en un agujero. Esto a su vez disminuye sustancialmente las posibilidades de recuperarse y no volver a consumir narcóticos.

Según un estudio de la especialista Jennifer Johnson y otros autores, un episodio depresivo mayor aumenta el riesgo de consumo de crack. Tras seguir los pasos de 261 mujeres condenadas en tribunales por drogas, se llegó a la conclusión de que el 40 por ciento de las mismas había sufrido depresión mayor a lo largo de su vida.

¿Por qué se cae en la depresión por culpa de las drogas?

Para lograr la recuperación a largo plazo de los adictos a las drogas (o sea que pasado el tiempo la persona no vuelva a reengancharse) resulta indispensable superar la depresión que aparece cuando éstos tratan de dejarlo. Pero no es una labor fácil, por factores físicos y psicológicos.

En el plano físico, las drogas y el alcohol interfieren en la química del cuerpo humano, al añadirle por ejemplo poderosos estimulantes, en el caso de la cocaína o el éxtasis. Otras como la heroína interfieren incluso en la frecuencia cardíaca y respiratoria. Si se mantiene la ingesta durante mucho tiempo, el organismo no produce de forma natural sus sustancias químicas habituales, lo que supone un grave problema.

En suma, llega un momento en el que si se retiran las drogas, se ha estropeado en cierta medida la capacidad del cuerpo para sentir placer. De esta forma, el adicto siente erróneamente que la vida resulta excesivamente insípida si no vuelve al consumo.

Factores psicológicos

Los terribles efectos del mono, producen la sensación de que la persona se encuentra fatal cuando no fuma, se inyecta, o esnifa droga. Esto genera en la persona una sensación de ansiedad que a pesar de tener un origen psicológico puede resultar en algunos casos (por ejemplo en el consumo de tabaco) peor que las consecuencias químicas reales.

Cada vez se tiende a empeorar. Cuanto más tiempo se ha desarrollado la adicción peor, pues llega un momento en que la ansiedad apenas se reduce incluso habiéndose drogado.

Las drogas traen consigo numerosas consecuencias en la vida del individuo, que puede haber visto afectada gravemente la relación con sus amigos y familiares. En algunos casos se ha perdido el puesto de trabajo, y puede haber situaciones extremas en las que se han llegado a cometer delitos, y puede haber una condena.

Mientras se sigue consumiendo droga, el individuo se evade de esta terrible realidad. Pero al parar de golpe, tendrá que hacer frente a lo ocurrido, lo que genera desazón. Lógicamente, el único camino viable consiste en afrontar de cara lo que haya ocurrido, y pasar a una nueva etapa, todo lo demás, resultará bastante negativo.

Consejos prácticos

En conclusión, nadie debe engañarse pensando que las drogas ilegales son un remedio para la depresión. La realidad es que en la mayoría de los casos son la causa. Conviene desengancharse lo antes posible.

Resulta prácticamente imposible salir en solitario de determinadas adicciones, por lo que se impone solicitar ayuda médica y someterse a programas de rehabilitación de mayor o menor intensidad en función del grado de drogadicción.

Fuentes:

Johnson, Jennifer E.; O’Leary, C.C.; Striley, C.W.; Abdallah, A.B.; Bradford, S.; Cottler, L.B. “Effects of major depression on crack use and arrests among women in drug court”. Addiction. 2011.

Mondragón, L; Saltijeral, M.T.; Bimbela, A.; Borges,G. “La ideación suicida y su relación con la desesperanza, el abuso de drogas y alcohol”. Salud ment. 1988.

About.com / Por Juan Luis Sánchez

Anuncios

1 comentario

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s