Las mejores películas sobre la depresión

Recuerdo haberlo pasado realmente mal viendo el film “Black Swan”, con Natalie Portman como bailarina de ballet atormentada por su madre posesiva, y por la rivalidad con otra compañera. Gran trabajo del realizador neoyorquino Darren Aronofsky, que consigue una ambientación realmente angustiosa.

Durante la proyección, llegue a pensar que las películas que tratan la depresión pueden ser bastante útiles. Resultan divulgativas, lo que ayuda a concienciar a la población de la importancia del problema.

Desde que existe el cine, ha mostrado los efectos de la depresión. Algunas veces lo ha hecho más en profundidad, y otras veces simplemente como parte de una subtrama secundaria. Existen numerosas películas que han tratado sobre este tema, de calidad diversa.

La pantalla grande puede servir para divulgar las consecuencias de la enfermedad de forma amena, siempre y cuando lo haga con cierta seriedad, sin quitarle importancia a los síntomas y sin exageraciones baratas.

Clásicos indiscutibles

El cine de la primera época del sonoro, rodado en plena crisis económica tiende a ser alegre, pues los espectadores acudían a las salas para olvidarse de sus problemas. Triunfa el cine de Frank Capra, que en “El secreto de vivir” (Mr. Deeds Goes to Town), sigue los pasos de Logfellow Deeds (Gary Cooper), que entra en una profunda depresión tras ser traicionado por la mujer a la que ama, Babe (Jean Arthur) y por culpa de las maquinaciones de un corrupto abogado. Pierde las ganas de defenderse en un juicio en el que puede ser declarado mentalmente incompetente.

Otro gran clásico, “La gata sobre el tejado de Zinc” (Cat on a Hot Tin roof), basada en una obra teatral de Tennessee Williams, presenta a un tipo, Brick (Paul Newman) que tras la muerte del patriarca de su familia se refugia en el alcohol y se vuelve indeciso y apático. Su mujer, Maggie (Elizabeth Taylor) trata de ayudarle.

Adolescentes deprimidos

En “Gente corriente” (Ordinary People), el primer film como realizador del gran Robert Redford, un adolescente sufre un grave trastorno anímico porque se siente culpable de un accidente que le costó la vida a su hermano mayor. A punto de acabar con su vida, es internado en un centro psiquiátrico.

“Las vírgenes suicidas (The Virgin Suicides)”, de Sofia Coppola adapta la novela de Jeffrey Eugenides. Trata un tema tan duro como el suicidio adolescente. También sufre una inexplicable tristeza Charlie (Logan Lerman) en “The Perks of Being a Wallflower”.

Mujeres con problemas

“Las horas” reconstruye entre otros relatos la tragedia de la escritora Virginia Woolf, dotada de una enorme genialidad literaria, pero que sufría trastorno bipolar.

En “Repulsión”, de Roman Polanski, Carol (Catherine Deneuve) se siente atormentada por los demonios de su pasado. Natalie Portman interpreta en “Cisne negro” (Black Swan) a una bailarina atormentada por una madre que la trata como a una niña y la competición con una rival, lo que le hace caer en una espiral de autodestrucción.

Desesperación vital

En “Taxi Driver”, el personaje de Robert De Niro sufre de insomnio y desconcierto vital por las experiencias vividas durante la guerra de Vietnam. De Niro bordó a un gánster deprimido en la hilarante comedia “Una terapia peligrosa” (Analyze This).

En la excelente “A propósito de Schmidt” (About Schmidt), Jack Nicholson realiza otra de sus magistrales interpretaciones, como un hombre que empieza a sentirse mal como consecuencia de su jubilación. Su ánimo empeora tras la muerte de su esposa, la constatación de que su hija se va a casar con un cretino y el descubrimiento de que su puesto de trabajo lo ha heredado un imbécil.

La durísima “El asesinato de Richard Nixon The Assassination of Richard Nixon” se centra en el drama de un hombre que se ha hundido en el fango y se siente incapaz de salir. Acaba tan ofuscado que pone en marcha un plan para asesinar al presidente. Sean Penn realiza uno de sus grandes trabajos.

Por último recordar que la pequeña pantalla también ha dado grandes obras sobre el tema. Destaca la serie “Los Soprano”, con un gángster (una meritoria actuación del prematuramente fallecido James Gandolfini) que debe recurrir a los servicios de una psiquiatra.

Fuera del cine americano también se ha tratado el tema. Por ejemplo, lo ha hecho el danés Lars Von Trier, que sufre la enfermedad. Habla sobre esta dolencia en films como “Melancholia” y “Antichrist”.

Fuente: About.com / Juan Luis Sánchez

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