El pasado es pasado

He escuchado esa frase durante mucho tiempo, la cantan con entusiasmo en apasionadas canciones, te ves en medio de una película y la heroína y el galán se empeñan en convencerse, que el pasado es pasado y nada más.

Pero no es fácil hacerlo, aunque sí es fácil decirlo: ¡el pasado, es pasado!, claro que sí…Pero ¿cuánto hemos dejado en el pasado para seguir adelante? Somos por naturaleza, insistentes. Si alguien nos abandona, no queremos más que empeñarnos en descubrir en qué falló la relación, y cuando nos invade la nostalgia, queremos reconstruirla paso a paso para nuevamente dejarnos llevar por mil inútiles consideraciones.

Y si abandonamos a alguien, siempre estamos pensando en qué hicimos bien, pero: “y si hubiese hecho esto”. Una eterna vuelta al pasado, que aunque no lo reconocemos, todos lo hacemos. Cuando nos hemos equivocado y nos arrepentimos, cuando nos han hecho daño y nos sentimos heridos, volvemos constantemente al pasado, para arrepentirnos de lo hecho cuando ya no se puede hacer nada, y volvemos al pasado para lamentarnos de nuestra suerte, como si no hubieran mil cosas mejores por ocurrir en nuestro presente y en nuestro futuro.

No podemos vivir en el pasado, eso es algo que también hemos escuchado recurrentemente, sólo podemos enmendar nuestros errores, superar nuestras desilusiones y seguir adelante. No existe tal máquina del tiempo, que un día nos lleve a aquellos momentos en los que éramos felices con alguien que hemos perdido, ni nos llevará a recuperar los trozos de nuestro corazón, ni nos permitirá enmendar nuestras malas decisiones del ayer… Sólo podemos hacer algo…

Durante mucho tiempo me lo he pensado… Años atrás, cuando me ocurría algo como una ruptura, me pasaba durante mucho tiempo construyendo castillos en el aire, donde las cosas se arreglaban, e igual pasaba cuando como humana que soy había errado en algo… Desdichada de mí, perdía energía y estaba extenuada de pensar en cosas que no ocurrían más, y veía la vida actual pasar mientras me empeñaba en lo inevitable…

Hay que pasar página, seguir adelante. Lo mejor que podemos hacer es, pensarnos mejor las cosas cuando tomamos decisiones, correr riesgos pero pensar en que luego viviremos las consecuencias, hacer lo que queremos; después de todo, eso es lo que nos motiva, que el arrepentimiento de no haberlo intentado, siempre es peor que el haberse equivocado, porque en eso no hay duda, te equivocaste, te enmiendas y sigues adelante, pero si no haces nada, siempre te preguntas ¿qué hubiera pasado?

Hacer lo que sea que se haga y encajar nuestro pasado, vivir las fases de la negación, rabia y aceptación, son saludables y normales…cuando aceptamos las cosas, estamos dispuestos a seguir adelante, porque hemos comprendido qué ocurrió, por qué, y lo hemos superado…

El pasado es pasado cuando de verdad lo dejamos atrás, no nos engañemos diciendo que lo es, si lo revivimos día a día… Y con los días acelerados que vivimos, las hojas de calendario nos restan días a velocidades que apenas nos enteramos, para qué gastar energía en un tiempo… Personas… Cosas que no volverán… Si como dicen, siempre habrá cosas, personas, y tiempo para más…

Me encanta pensar eso: “me equivoqué en el pasado”, pero aprendí mucho y seguí adelante… Hay cosas que apenas recuerdo y no me engaño respecto de algunas que siempre se quedan con nosotros, pero ya no son “tóxicas” o negativas, ni siquiera pueden herirnos o preocuparnos, sólo pueden servirnos de experiencia…

Lo demás es pasado y está olvidado.

Fuente: La mente es maravillosa

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s