Video/Audiolibro: Liberar el enojo y perdonar – Louise Hay

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10 de septiembre, Día Mundial para la Prevención del Suicidio

ayuda“Tómate un minuto. Salva una vida”

Una persona suicida no puede pedir ayuda, pero eso no significa que no la quiera. La mayoría de las personas que se suicidan no quieren morir, lo que quieren es dejar de sufrir. La prevención del suicidio comienza con el reconocimiento de las señales de advertencia. Hablar abiertamente acerca de los pensamientos y sentimientos suicidas puede salvar una vida.

La comprensión y la prevención del suicidio

La Organización Mundial de la Salud estima que cerca de 1 millón de personas mueren cada año por suicidio. ¿Qué impulsa a tantas personas a quitarse la vida? Para aquellos que no están en las garras de la depresión y la desesperación, es difícil entender lo que impulsa a tantas personas a quitarse la vida. Sin embargo, una persona suicida tiene tanto sufrimiento que no puede ver ninguna otra opción.

El suicidio es un intento desesperado de escapar de un sufrimiento que se ha vuelto insoportable. Cegado por sentimientos de odio hacia sí mismo, desesperanza y aislamiento, un suicida no encuentra ninguna manera de encontrar alivio. Al suicida le gustaría que hubiera una alternativa a cometer suicidio, pero simplemente no puede ver ninguna.

Conceptos erróneos comunes sobre el suicidio

FALSO: La gente que habla sobre el suicidio en realidad no se suicidará.

Casi todo el que se suicida o intenta suicidarse ha dado alguna pista o advertencia. No ignore las amenazas de suicidio. Declaraciones como “te vas a arrepentir cuando esté muerto”, “yo no veo ninguna salida” pueden indicar sentimientos suicidas.

FALSO: El que se suicida está loco/a.

La mayoría de los suicidas no son psicóticos o dementes. Están molestos, desconsolados, deprimidos o desesperados. Tienen una angustia extrema y el dolor emocional no es necesariamente signo de enfermedad mental.

FALSO: Si una persona está decidida a suicidarse, nada lo detendrá.

Incluso la persona más severamente deprimida tiene sentimientos encontrados acerca de la muerte, dudando hasta el último momento entre el deseo de vivir y querer morir. La mayoría de los suicidas no quieren morir, quieren que el dolor pare. Sin embargo, el impulso de terminar con todo, es abrumador.

FALSO: Las personas que se suicidan son personas que no estaban dispuestos a buscar ayuda.

Existen investigaciones acerca de las personas suicidas que indican que más de la mitad habían buscado ayuda médica en los seis meses anteriores a su muerte.

FALSO: hablar sobre el suicidio puede fomentar en la persona sus ganas de suicidarse.

Traer a colación el tema del suicidio y discutirlo abiertamente es una de las cosas más útiles que puede hacer.

Fuente: http://www.save.org/

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5 ejercicios para mejorar tu Inteligencia Emocional

inteligencia emocionalInteligencia emocional. Es, sin lugar a dudas, esa dimensión de nuestra vida que todos deberíamos desarrollar y gestionar adecuadamente. Saber escuchar, comprender las emociones ajenas y controlar las propias, saber comunicarnos y fomentar un respeto mutuo donde todos salgamos ganando, es algo esencial.

Es un tipo de inteligencia que debería incluirse en el currículum de las escuelas, para desarrollar en los niños desde edades muy tempranas esas habilidades básicas. Es un modo de auto-conocimiento, de auto-control y también de expresividad, de conocer los límites de uno mismo y a la vez, marcarlos ante los demás. Evitando posibles manipulaciones.

Como ya sabes, no es más inteligente aquel que dispone de un C.I más elevado, o el que dispone de un mejor trabajo y se dedica a acumular “cosas”. La verdadera inteligencia es aquella que está asociada con una auténtica felicidad, ésa que nos hace estar orgullosos de lo que somos y lo que tenemos. Sea mucho o poco. Así que ¿por qué no poner en práctica estos sencillos ejercicios para mejorar nuestra Inteligencia Emocional? Sigue leyendo

La psicología detrás de la película Intensamente

IntensamenteSeguramente has escuchado hablar de la última película de los estudios Pixar: Intensamente. He notado que a pesar de ser una película de dibujos animados, ha llamado la atención del público adulto. Intensamente nos plantea grandes temas psicológicos. Es una película que habla de la importancia de nuestras emociones para tener una salud mental óptima, y cómo estas emociones forman nuestra personalidad y la forma en la que nos relacionamos con otras personas.

En la sociedad actual se les da una gran importancia a ciertos rasgos de la personalidad como ser extrovertido, asertivo, eficiente, exitoso y optimista. En cambios desvaloramos la introversión, la sensibilidad, la emotividad, entre muchas otras. Estar triste es visto como algo malo y de lo que todos tratamos de huir. Pero ¿qué pasa si tratamos de eliminar estas emociones de nuestra vida? Sigue leyendo

¿Trastorno Límite de la Personalidad o Trastorno Bipolar?… ¿Cuál es la diferencia?

BorderlineEl Trastorno Límite de la Personalidad  (llamada también Borderline) es a menudo sobre-diagnosticado (por médicos a los que no les gusta el paciente) o sub-diagnosticado (por clínicos que “no entienden” el diagnóstico).

Se lo suele asociar con otras patologías, sobre todo con la depresión y especialmente se confunde con el Trastorno Bipolar. La confusión es entendible porque ambas patologías se caracterizan por cambios de humor, irritabilidad y conducta errática. A medida que sabemos más acerca de la neurobiología de ambas enfermedades encontramos similitudes fisiológicas pero  la 3º, la 4º y la 5º edición del DSM, en los últimos 30 años, distingue claramente ambos diagnósticos.

Hay tres diferencias básicas:

1) El trastorno límite produce ciclos más rápidos que el trastorno bipolar, a veces hasta varias veces en un día.

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Cómo calmar un dolor emocional

dolor-emocionalLos dolores emocionales son complejos ya que las cicatrices del alma suelen tener un mayor tiempo de cicatrización que las heridas físicas. El dolor emocional produce sufrimiento porque muestra heridas que son más difíciles de olvidar. ¿Cómo calmar el dolor anímico? El primer paso para reducir el sufrimiento es tomar conciencia de querer hacer un cambio interior. Por ejemplo, una persona que sufre por un desamor no dejará de hacerlo hasta que realmente se convenza a sí misma de que quiere olvidarse completamente de la otra persona.

Todo proceso emocional está marcado por una toma de conciencia, darte cuenta de que algo te afecta es el primer paso para poder cambiar tu actitud. Sigue leyendo

Video: Toma un café contigo mismo

Después de haber leído el libro:  Toma un café contigo mismo, con este audio-video puedes seguir reflexionando al respecto.

Video: Controlar el enojo: difícil, no imposible

Universal, nos pasa a todos. El problema no es enojarse sino la forma en qué manejamos el enojo o las consecuencias puede acarrear. Depende mucho del carácter de la persona y tiene que ver con la baja tolerancia a la frustración. El enojo no es malo en sí mismo, lo importante es cómo se resuelve, cómo se canaliza, cómo reaccionamos.

Cuando está mal canalizado genera problemas y frustraciones, así lo explican la licenciada Giovana Garello, psicoterapeuta, y la doctora Gladys Tato, psiquiatra. La mejor forma de resolver los afectos negativos es enfrentando la situación o la persona que ocasiona ese sentimiento. Es importante buscar acciones que resuelvan esa situación, y lo primero siempre es el diálogo.

¿Curas o agravas tus heridas? 10 hábitos de las personas resilientes

Heridas resilienciaUna ostra que no ha sido herida, no puede producir perlas. Las perlas solo crecen cuando un cuerpo extraño, como un grano de arena, logra entrar en el interior de la ostra.
 
En ese momento, la ostra activa sus mecanismos de defensa y produce una sustancia que cubre el cuerpo extraño, formando diferentes capas. Esa sustancia es el nácar.
 
Por tanto, una perla es el resultado de una herida que ha cicatrizado, de la lucha de la ostra para protegerse.
La resiliencia sigue un proceso muy similar.

Cómo educar a los niños con baja tolerancia a la frustración

frustracionCaracterísticas del niño con baja tolerancia a la frustración:

  • Dificultad para controlar las emociones.
  • Muy bajo umbral de frustración.
  • Muy baja tolerancia a la frustración.
  • Baja capacidad de flexibilidad y adaptabilidad.
  • Tendencia a pensar de forma muy radical: sólo blanco o negro.
  • Persistencia de la inflexibilidad y mala respuesta a la frustración a pesar de un alto nivel de motivación.
  • Episodios explosivos por motivos triviales.

El punto de vista del niño con baja tolerancia a la frustración

Es importante entender que para un niño con baja tolerancia a la frustración es difícil responder correctamente a las demandas que le hacemos los adultos. Si él pudiera nos explicaría cómo funciona su mente más o menos de esta forma: “Mirad, papá y mamá, yo tengo este pequeño problema. Constantemente me estáis pidiendo que pase de A a B y yo no soy muy bueno para esto. Cuando me pedís estos cambios, empiezo a sentirme frustrado. Y cuando empiezo a estar frustrado, me cuesta pensar con claridad y entonces todavía estoy más frustrado. Entonces os volvéis locos. Yo empiezo a hacer y decir cosas que no me gustaría hacer o decir. Vosotros os enfadáis y me castigáis, y esto me hace explotar. Después, cuando todo ha pasado, empiezo a pensar con claridad y os pido perdón. Sé que esto no os gusta, pero para mí tampoco es divertido”. Sigue leyendo

Video: La ira y la montaña. Control de las emociones.

Cuento oriental que nos enseña una lección sobre las creencias que tenemos sobre nosotros mismos. Désirée Toribio, de Adictos al Éxito, nos muestra con este cuento cómo estas creencias que nos limitan no nos caracterizan, nosotros mismos podemos gestionar nuestras emociones y elegir cómo queremos ser.

El coste de culpar a los padres

generations-462134_1280-1024x483El enfado hacia los padres se encuentra todavía en el corazón de gran cantidad de terapias. ¿Ha ido este enfoque demasiado lejos? Veamos cual es el coste de culpar a los padres.

Al final del siglo 19, Freud teorizó que, al igual que el mítico rey griego de Tebas, un niño inconscientemente quiere matar a su padre para poder tener relaciones sexuales con su madre. Freud creía que una de las principales funciones del psicoanálisis era traer a la conciencia ese enfado hacia el padre, y que eso liberaría al cliente de sus síntomas.

Hoy en día, sólo una minoría de los psicoterapeutas creen todavía en el carácter central del complejo de Edipo o de su versión femenina, Electra, la mujer mitológica hecha famosa por Sófocles y Eurípides por planear la venganza contra su madre. Sin embargo, el enfoque basado en la ira hacia uno de los padres se encuentra todavía en el corazón de muchas psicoterapias orientadas al insight (palabra inglesa que nadie sabe traducir realmente y vendría a equivaler a tomar conciencia o darse cuenta).

Los psicólogos e investigadores de algunas corrientes creen que el énfasis en el apoyo a la ira y a la culpa de los padres es un problema en la psicoterapia de hoy y en la cultura en general. El hecho de validar sentimientos y percepciones puede ser un paso útil y hasta necesario para de sanar una infancia difícil. Aprender a pasar de la auto-culpa a un enfado con nuestros padres puede ser un segundo paso útil. Sigue leyendo

¿Juzgas y criticas demasiado?

juzgarEl juicio es como el colesterol: hay uno “bueno” y uno “malo”. El primero es el “discernimiento”,  y el segundo, “el enemigo del amor”. Cuando condenas a los demás, ese sentimiento desapacible se expande en todas las direcciones y acaba por salpicarte a ti mismo. Y lo que es peor aún: las faltas que juzgamos con más dureza en los demás suelen ser nuestras propias negatividades proyectadas hacia fuera.

Juicio tóxico

No cabe duda de que la mayoría de nosotros emitimos juicios con una facilidad pasmosa. Incluso a menudo obtenemos cierta satisfacción lanzando contra alguien los dardos de nuestra censura. Ese es el problema: la liberación de un juicio interior nos hace sentir superiores. Nos sentimos genial cuando detectamos los fallos de nuestros padres, amigos, profesores y jefes, y los criticamos con sarcasmo y agudeza.

Juzgar alimenta las pasiones –el sentido de injusticia, la ira contra el “culpable”, la simpatía por la víctima, el arrepentimiento–. Nos saca del apoltronamiento y nos pone en acción. Para la mayoría de nosotros, culpar y condenar son algo parecido a la cafeína emocional: una forma de sacudirnos la pasividad. Nos resulta fácil juzgar, pues tenemos una gran capacidad para analizar aquellas situaciones en las que no nos encontramos implicados, es decir, que no nos afectan directamente; pero ¿cómo podemos emitir juicios sin realizar las dañinas condenas? Sigue leyendo

Como papel arrugado

papel arrugadoMi carácter impulsivo, cuando era niño, me hacía reventar de cólera a la menor provocación que sufría. La mayor parte de las veces, después de uno de éstos incidentes, me sentía avergonzado y me esforzaba por consolar a quien había dañado tan duramente con mi comportamiento y mis palabras.

Un día mi padre, que me vio solo y triste en un rincón, me preguntó: ¿Qué te ocurre? Yo le expliqué que había gritado a un compañero de clase y que, cuando le pedí perdón, él no aceptó mis disculpas, ya no quería ser mi amigo. Mi padre me llevó a su despacho, me entregó una hoja de papel liso, y me dijo:

– Toma este papel y estrújalo todo lo fuerte que puedas hasta formar una pelota de papel.
– Asombrado, obedecí e hice con la hoja de papel una bola apretada.
– Ahora, estíralo y vuelve a dejarlo como estaba.

Por supuesto, no pude hacerlo. Por más que lo intenté alisar, el papel quedó lleno de arrugas y pliegues.

– El corazón de las personas -me dijo mi padre-, es como este papel. La impresión que dejas en ellos tras tus estallidos de ira queda tan grabada que es difícil volver a dejar el corazón como estaba.

Desde entonces, cuando lo necesito, arrugo un papel.

Extraído del libro Cuentos con alma.
Rosario Gómez (Gaia Ediciones)

Fuente: Psicología Práctica

Técnicas para el desahogo emocional

desahogo emocionalNo podemos negarlo, a veces es más fácil callarse y volver el rostro. O sencillamente, intentar pasar página aferrándonos con fuerza a la cotidianidad para intentar olvidar. Para intentar no pensar. Pero las emociones no se disuelven sin más como el humo escapando por una ventana abierta, se acumulan y nos hieren en silencio.

Se convierten en espectros internos capaces de dañar nuestro cuerpo y nuestra mente, espectros sin forma definidos a través de nuestras experiencias, nuestros fracasos, desilusiones o pérdidas. Nadie queda libre de su influencia.

Reconocerlos y hacerles frente, es un modo de adecuado de asumir nuestra propia realidad interior para cuidar de nuestra salud emocional, imprescindible sin duda para nuestro equilibrio e integridad personal. Te explicamos cómo. Sigue leyendo