Pisantrofobia: cuando tienes miedo a confiar en los demás

pisanLa mayoría de nosotros hemos sufrido alguna vez un desengaño amoroso o una traición de un amigo o un familiar. Y todos hemos experimentado la dificultad de volver a depositar nuestra confianza en esa persona. De por sí, confiar no es tarea sencilla, pero si además padeces pisantrofobia, esta labor se convierte en una auténtica quimera.

La confianza no es gratis y queda emborronada por los precipicios cuando en ella se buscan puntos intermedios: o se tiene o no se tiene. Es fruto de meses y años de relaciones y experiencias compartidas. Sabemos que tardamos mucho en ganárnosla, pero muy poco en perderla. Pero también dicen que lo último que se pierde es la esperanza y que el tiempo lo cura (casi) todo.

¿Qué es la pisantrofobia?

La persona que padece pisantrofobia se caracteriza por un miedo irracional a establecer una relación íntima y personal con los demás. Las experiencias traumáticas o dañinas que ha vivido anteriormente la han marcado tanto que el miedo supera a las ganas de depositar su confianza en otras personas.

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¿Sabes qué es la mnemofobia?

mnemofobiaTodos conocemos a alguien con miedo a las arañas o a los espacios pequeños u oscuros. Incluso, nosotros mismos podemos padecer este tipo de temores. El hecho de que se muestren de forma intensa y desproporcionada hace que estemos ante una fobia. Afortunadamente, las fobias pueden tratarse y llegar a solucionarse.

Entre la gran cantidad de fobias existentes hay una denominada mnemofobia. Esta fobia hacer referencia al miedo que algunas personas tienen ante sus propios recuerdos. En nuestro transcurso por la vida esta nos dota de recuerdos que, irremediablemente, almacenamos en nuestra mente. Sigue leyendo

5 heridas emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos

5heridasLos problemas vividos en la infancia vaticinan cómo será nuestra calidad de vida cuando seamos adultos. Además, estos pueden influir significativamente en cómo nuestros niños de hoy actuarán mañana y en cómo nosotros, por otro lado, afrontaremos las adversidades. Así, de alguna forma, a partir de estas 5 heridas emocionales o experiencias dolorosas de la infancia, conformaremos una parte de nuestra personalidad. Veamos a continuación cuáles son nuestras heridas:

1- EL MIEDO AL ABANDONO

La soledad es el peor enemigo de quien vivió el abandono en su infancia. Habrá una constante vigilancia hacia esta carencia, lo que ocasionará que quien la haya padecido abandone a sus parejas y a sus proyectos de forma temprana, por temor a ser ella la abandonada. Sería algo así como “te dejo antes de que tú me dejes a mí”,”nadie me apoya, no estoy dispuesto a soportar esto”, “si te vas, no vuelvas“.

Las personas que han tenido experiencias de abandono en la infancia, tendrán que trabajar su miedo a la soledad, su temor a ser rechazadas y las barreras invisibles al contacto físico.

La herida causada por el abandono no es fácil de curar. Así, tú mismo serás consciente de que ha comenzado a cicatrizar cuando el temor a los momentos de soledad desaparezca y en ellos empiece a fluir un diálogo interior positivo y esperanzador. Sigue leyendo

Miedos Infantiles: enseñémosles a no tenerle miedo al miedo

el-miedoLa mayoría de los miedos que tenemos cuando somos adultos/as son aprendidos. De nuestro entorno familiar adquirimos creencias, manías y hábitos. Algunos nos resultan beneficiosos en nuestro día a día y otros se convierten en obstáculos que nos limitan.

Hace unos días estaba en una cafetería con mi labradora y una pareja con una bebé de 11 meses se sentó en la mesa de al lado. La nena miraba a la perra, se reía y extendía las manos intentando bajarse de los brazos de su madre. Ésta se giró y con cara de horror me dijo “Ay, qué parece que le gusta. ¡Cómo le gusten los perros me muero, que les tengo pánico!”. Espero sinceramente que esa madre se dé cuenta de que su hija puede contagiarse de su miedo irracional y busque la forma de controlar sus emociones, convirtiéndose así en un modelo eficaz para la niña. Sigue leyendo

Cómo hacer frente a los ataques de pánico

panicoEnfrentarse al pánico no es para nada fácil, cualquier persona que lo sufra podría afirmarlo. Sin embargo, por otra parte, no es una tarea imposible; lo que se requiere es: mucha paciencia, un gran compromiso con el cambio futuro, tiempo y la ayuda de un profesional. Los tres primeros factores harán que, en lugar de buscar métodos para evitar constantemente el pánico, puedas mirarlo de frente.

Algunas claves para afrontar una crisis de angustia

Existen extensos desarrollos sobre este tema. Un resumen práctico al respecto podría ser el siguiente:

1. Cuanto más nervioso(a) te percibas, más nerviosismo generarás hacia el estrés.

2. Lo que se experimenta es simplemente desagradable, no tiene daño o peligro inminente alguno.Lo importante es que te convenzas de que nada peligroso puede suceder, de lo contrario, se estaría alimentando ese círculo vicioso de pensamientos negativos. Sigue leyendo

8 cosas que solo entienden las personas con ansiedad

Para los millones de personas en el mundo que padecen trastornos de ansiedad y pánico (unos 10 millones en España; unos 40 millones de adultos en EE UU), la vida cotidiana puede ser más complicada de lo que la mayoría de la gente cree. Cualquier acontecimiento puede generar miedo, pensamientos negativos, ataques de pánico y síntomas físicos persistentes. Además, la situación puede complicarse si sientes que nadie entiende lo que te ocurre.

De acuerdo con Todd Farchione, psicólogo clínico del Centro de Estudios de Ansiedad y Trastornos Relacionados de la Universidad de Boston, en Estados Unidos, existen ciertos estigmas sociales para las personas con ansiedad, pero las oportunidades para superarla van en aumento. Aquí encontrarás ocho cosas que la gente con ansiedad experimenta a diario, desde comentarios impertinentes hasta miedos intensos, y también lo que todos podemos hacer para ayudar. Sigue leyendo

Trastornos de la ansiedad: el papel de la psicoterapia en el tratamiento eficaz

Todos sentimos ansiedad y estrés de vez en cuando. Hay situaciones que suelen despertar sentimientos de ansiedad como, por ejemplo, cumplir plazos de entrega ajustados, obligaciones sociales importantes o conducir con mucho tránsito. Esta ansiedad leve puede ayudar a mantenerlo alerta y concentrado para enfrentarse a situaciones amenazadoras o difíciles.

Pero las personas que sienten temor extremo y preocupaciones que perduran pueden estar lidiando con trastornos de ansiedad. La frecuencia e intensidad de este tipo de ansiedad es a menudo debilitante e interfiere con actividades diarias. Sin embargo, con un tratamiento adecuado y eficaz, las personas que tienen trastornos de ansiedad pueden llevar vidas normales. Sigue leyendo

Cambie de opinión de acerca de la Salud Mental

Introducción

Salud mental. Es la forma en que sus pensamientos, sentimientos y conductas afectan su vida. La buena salud mental conduce a una imagen positiva de uno mismo y, a su vez, a relaciones satisfactorias con amigos y otras personas. Tener una buena salud mental le ayuda a tomar buenas decisiones y afrontar los desafíos de la vida en el hogar, el trabajo o la escuela.

No extraño que los adolescentes desarrollen problemas de salud mental. Las estadísticas nacionales indican que uno de cada cinco adolescentes tiene algún tipo de problema de salud mental en cualquier año. Los problemas varían de leves a graves. Lamentablemente, el suicidio es la tercera causa principal de muerte entre los adolescentes. Sigue leyendo

La sobreprotección

Se conoce con ese nombre a una conducta organizada entre un niño y su madre o padre. Estos últimos llenan de exagerada protección a su hijo con el fin de que no le pase nada. Estos cuidados excesivos generan en el niño una parálisis del aprendizaje, en la que solo se cuida por acción de la madre. Así, cuando es más grande, esta conducta materna lo limita al punto de que no le permite hacer lo que otros niños ya hacen, como –por ejemplo– bañarse solo. Además, lo llevan siempre de la mano, no lo dejan sin un adulto y, si son más grandes, no lo dejan ir de excursión, les eligen los enamorados o les prohíben las fiestas. La sobreprotección es un problema de dos: el niño y el padre. Es cierto que todo menor necesita ser cuidado, pero la línea que separa los cuidados normales y los excesos es muy fina. Como consecuencia, el joven se vuelve miedoso e inseguro. La persona que protege está llena de un goce inadecuado porque disfruta volviendo a su hijo un total dependiente de ella. Finalmente, el niño vive para calmar la angustia del padre y puede padecer pánico y fobias.

Fuente: Fernando Maestre,Opina.21

La sobreprotección

Se conoce con ese nombre a una conducta organizada entre un niño y su madre o padre. Estos últimos llenan de exagerada protección a su hijo con el fin de que no le pase nada. Estos cuidados excesivos generan en el niño una parálisis del aprendizaje, en la que solo se cuida por acción de la madre. Así, cuando es más grande, esta conducta materna lo limita al punto de que no le permite hacer lo que otros niños ya hacen, como –por ejemplo– bañarse solo. Además, lo llevan siempre de la mano, no lo dejan sin un adulto y, si son más grandes, no lo dejan ir de excursión, les eligen los enamorados o les prohíben las fiestas. La sobreprotección es un problema de dos: el niño y el padre. Es cierto que todo menor necesita ser cuidado, pero la línea que separa los cuidados normales y los excesos es muy fina. Como consecuencia, el joven se vuelve miedoso e inseguro. La persona que protege está llena de un goce inadecuado porque disfruta volviendo a su hijo un total dependiente de ella. Finalmente, el niño vive para calmar la angustia del padre y puede padecer pánico y fobias.

Fuente: Fernando Maestre,Opina.21

Los trastornos de la personalidad

¿Que entendemos por personalidad?

La personalidad puede definirse como el conjunto de rasgos emocionales y de conducta que caracterizan a una persona en su vida diaria y que son relativamente estables y predecibles.

Los rasgos de personalidad son pautas duraderas en la forma de percibir, relacionarse y pensar acerca del entorno y de sí mismo, que se hacen patentes en amplios contextos sociales y personales.

Solo cuando los rasgos de personalidad son inflexibles y desadaptativos, y causan deterioro funcional significativo o malestar subjetivo, puede diagnosticarse un trastorno de la personalidad. Sigue leyendo