Libro: Emociones Tóxicas por Bernardo Stamateas

La ansiedad, la angustia, la insatisfacción crónica, el apego, la envidia, el miedo, la culpa, el rechazo, los celos, son algunas de las «emociones tóxicas» que Stamateas nos ayudará a identificar y gestionar para alcanzar la paz interior.

«Nuestras emociones están allí para ser sentidas, pero no para dominar nuestra vida, porque, de hacerlo, se volverán tóxicas. 

Sanar nuestras emociones implica prepararnos para liberarnos de las emociones negativas y tóxicas que, en definitiva, no nos ayudan a encontrar una solución.

La propuesta de este libro es otorgarle a cada emoción el verdadero significado que tiene. Las emociones no pueden ser controladas desde fuera sino que deben serlo desde dentro de nuestra vida. Vivir significa conocerse, y ese conocimiento es el que nos permite relacionarnos con el otro y con nosotros mismos.

‘Emociones tóxicas’ te ayudará a descubrir herramientas para salir de la frustración, el enfado, el apego, la culpa, el rechazo, y alcanzarás, así, la paz interior que anhelas.»

Bernardo Stamateas

10 Frases que hacen que los niños crezcan como adultos acomplejados

frases niñosLa psicóloga familiar Svetlana Merkulova cree que incluso una pequeña frase pronunciada sin pensar, puede afectar la salud mental de un pequeño, por eso a la hora de comunicarte con tu hijo es necesario elegir cuidadosamente las palabras. Hay frases de las que deberías olvidarte por completo.

“Cuando yo tenía tu edad, me iba muy bien en la escuela”

Desde el nacimiento y hasta los 6 años papá y mamá son prácticamente dioses para el niño, ellos lo saben todo y todo lo pueden, son los padres quienes enseñan al niño a relacionarse con él mismo y con el mundo que lo rodea. La frase en cuestión puede interpretarse como una competencia del padre o madre con su hijo, es algo así como si le dijera: “Nunca podrás ser como yo, no importa cuánto lo intentes, soy mejor que tú”. Los niños que crecen en un contexto así por lo general intentan demostrarle a su familia que son buenos. Y es que claro, diciendo cosas de semejante naturaleza se estimula la parte narcisísta de la mente del niño y eso provoca que quiera alcanzar ciertas metas, hasta ahí todo muy bien, el problema es que al fin de cuentas no lo hará para sí mismo sino para agradar a mamá y papá con el propósito de que finalmente vean que es digno de ellos. Al crecer, estos niños no son capaces de alegrarse con sus logros, la alegría aparece sólo si su progenitor reconoce su éxito pero eso es muy poco probable. Sigue leyendo

10 Derechos que tienen las personas que tienen VIH

vih-postEste es un decálogo construido a partir de la jurisprudencia de la Corte Constitucional. El lazo rojo es un símbolo internacional que representa el apoyo a la lucha contra el sida.

En el mundo hay a la fecha millones de personas contagiadas del Virus de Inmunodeficiencia Adquirida, a dichas personas se les ha vulnerado sus derechos y han sufrido de rechazo debido a su condición. En países como Colombia, se ha generado una legislación especial que cobija los derechos de estas personas que se encuentran en estado de vulnerabilidad:

1. Tratamientos de salud ininterrumpidos

El derecho a la salud resulta fundamental para las personas en estado de vulnerabilidad, como es el caso de los portadores del VIH. Así, una vez se haya iniciado el tratamiento médico éste no puede ser interrumpido y, por lo tanto, dicha obligación perdura hasta cuando cese la amenaza o cuando otra entidad asuma la prestación del servicio.

2. Estabilidad laboral reforzada

Bajo ninguna circunstancia la pérdida de capacidad de una persona con VIH puede ser el motivo de la terminación de una vinculación laboral. Cuando el empleador tenga conocimiento de dicho padecimiento y desee terminar el contrato de trabajo, está obligado a cumplir con el procedimiento legal establecido para los despidos de las personas con estabilidad laboral reforzada.

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5 heridas emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos

5heridasLos problemas vividos en la infancia vaticinan cómo será nuestra calidad de vida cuando seamos adultos. Además, estos pueden influir significativamente en cómo nuestros niños de hoy actuarán mañana y en cómo nosotros, por otro lado, afrontaremos las adversidades. Así, de alguna forma, a partir de estas 5 heridas emocionales o experiencias dolorosas de la infancia, conformaremos una parte de nuestra personalidad. Veamos a continuación cuáles son nuestras heridas:

1- EL MIEDO AL ABANDONO

La soledad es el peor enemigo de quien vivió el abandono en su infancia. Habrá una constante vigilancia hacia esta carencia, lo que ocasionará que quien la haya padecido abandone a sus parejas y a sus proyectos de forma temprana, por temor a ser ella la abandonada. Sería algo así como “te dejo antes de que tú me dejes a mí”,”nadie me apoya, no estoy dispuesto a soportar esto”, “si te vas, no vuelvas“.

Las personas que han tenido experiencias de abandono en la infancia, tendrán que trabajar su miedo a la soledad, su temor a ser rechazadas y las barreras invisibles al contacto físico.

La herida causada por el abandono no es fácil de curar. Así, tú mismo serás consciente de que ha comenzado a cicatrizar cuando el temor a los momentos de soledad desaparezca y en ellos empiece a fluir un diálogo interior positivo y esperanzador. Sigue leyendo

Esta forma de pensar te amarga la vida

amargarte¡Pero mira que resulta fácil amargarnos la existencia!. Y no, no son las situaciones que vivimos ni las personas que nos rodean las que realmente nos deprimen, nos enfadan y nos generan ansiedad, sino nuestra interpretación ante esas circunstancias.

Somos responsables de Todos nuestros Pensamientos. Algunos son nefastos y sólo nos provocan dolor y sufrimiento, y a pesar de ello les hemos hecho un hueco en nuestra vida y los hemos convertido en compañeros habituales de nuestro día a día a fuerza de repetírnoslos.

En Psicología los llamamos Pensamientos Distorsionados pues lo que hacen es precisamente eso, deformar la realidad y hacer que nos equivoquemos al interpretar las cosas que nos pasan. Y lo peor es que tienen el poder de amargarnos la existencia con sólo darse una vuelta por nuestra cabeza. Sigue leyendo

El miedo al rechazo

miedo al rechazoLa necesidad de integración es algo que experimentamos desde que somos pequeños. Ya en el patio de la escuela se forman grupos y nadie quiere quedarse sin pertenecer a uno aunque esto suponga ciertos sacrificios, como tener que cambiar las actividades que nos gustan por otras que son compartidas o bien aceptadas en el grupo. Lo cierto es que la madurez nos hace ver este tipo de situaciones con otra perspectiva, aprendemos que a veces no está mal ser diferente o defender una postura que no apoya nadie o muy pocos; sin embargo, no nos volvemos inmunes al placer que supone estar integrados en un grupo de personas.

El miedo al rechazo que produce angustia y llega a afectar seriamente a la estabilidad de la persona no es más que una radicalización de un temor que en el fondo compartimos todos. Lo cierto es que este miedo se retroalimenta, ya que puede ser precisamente la causa de que nos encontremos con el temido rechazo. ¿Por qué? Porque por miedo al rechazo, igual que cuando éramos pequeños, intentamos convertirnos en quién creemos que los demás quieren o aceptarían. Así, sin darnos cuenta, podemos provocar una sensación de artificialidad en los demás que efectivamente provoque el temido rechazo. Sigue leyendo

Psiquiatría o psicoterapia

tratamiento-enfermedades-mentalesEl miedo a locura –como también al cáncer o a la muerte– atormenta a un amplio sector de la población y propicia a que se manifiesten actitudes evitativas en la creencia de que silenciar u ocultar un problema lo hará desaparecer.

Desde tiempos inmemoriales la enfermedad mental fue menospreciada, se la confinó al terreno de lo absurdo y lo irracional y se le otorgó un papel que, sorprendentemente en pleno siglo XXI, aun es interiorizado por muchas culturas –la nuestra sin ir mas lejos– que consideran a estas patologías como un motivo de vergüenza que se intenta ocultar por miedo a la burla y al rechazo social, tanto si se sufre en primera persona como si afectan a algún allegado. Todo ello sin diferenciar si el problema en cuestión es una esquizofrenia grave o un trastorno de ansiedad leve y de buen pronóstico.

II- La antipsiquiatría

Además de estos prejuicios cuyo origen se remonta al pasado más remoto, hay otros que surgen a mediados del siglo pasado y se expresan a través de la antipsiquiatría, una disciplina que tuvo su máxima difusión en 1960 de la mano de Thomas Szasz y su libro “El mito de la enfermedad mental”, una obra considerada como la piedra angular que sustenta a este movimiento. Sigue leyendo

A propósito del “Día Internacional de la Salud Mental”: 10 mitos sobre las personas con enfermedad mental

no nos conformamos

Los datos hablan por sí mismos. Las estadísticas son contundentes: el 100% de las personas con enfermedad mental quieren ser felices.

Está a la orden del día, de moda incluso, hablar de la Felicidad. Dar y escuchar consejos sobre cómo alcanzar tan anhelado objetivo vital. Sin duda, la felicidad consistirá en cosas muy diferentes para cada persona, pero parece ser que los gurús de la felicidad coinciden en que las claves para lograrlo son comunes y están dentro de nosotros mismos. Este tipo de pensamientos positivos desencadenan una actitud proactiva que nos llena de fuerza, motivación e ilusión para esforzarnos cada día por lograrlo.

Pero qué pasa cuando sales a la calle, convencido, con ganas de comerte el mundo y te encuentras con un muro que te impide avanzar, que te hace incluso retroceder y volver atrás sobre tus pasos. Que hace que acabes encerrándote de nuevo en casa. Para las personas con un diagnóstico de salud mental ese muro se llama ESTIGMA. Sigue leyendo

Video: Ni contigo, ni sin ti – Reflexiones para vivir mejor Cap. 22

Hasta dónde aguantar la indecisión del otro, decenas de miles de personas en todo el mundo son víctimas de las inseguridades sentimentales de sus parejas, quienes, además de causarles un tremendo dolor, les exigen «paciencia». ¿De qué paciencia hablan? Hoy en reflexiones para vivir mejor, de Walter Riso, “Ni contigo, ni sin ti”

Aprender a aprender

aprender_StamateasLos sabios judíos dicen “aprender de todos, de todo, todo el tiempo”.

¿Por qué hay personas a las que le cuesta aprender? Porque tienen dos mitos que traen traumas de aprendizaje:

1.“No saber me hace ridículo” (o ignorante, inútil, defectuoso, principiante, novato ,etc.). Si no admito que NO SÉ, no puedo aprender. Nos cuesta reconocer que no sabemos porque “parezco un ignorante”, da vergüenza y eso trae ansiedad. Tenemos miedo al rechazo y a la crítica y no nos queremos sentir así delante de los demás. Nuestra cultura “aplaude al que sabe” pero no al que “está aprendiendo”. De allí que la gente que dice “saber de sexo”, “saber profesional”, “saber cómo ser buenos padres”, etc. Casi todos podemos nombrar algún ejemplo de cuando nos equivocamos en algo, un dato, una palabra mal escrita, etc; y que otros se rieron, se burlaron o nos retaron por no saber. Pero hay personas que se dejan enseñar porque entienden que no es avergonzante no saber y pedir información.

2. “Cuando aprendo algo me siento torpe y eso me hace sentir ridículo, o me da vergüenza, etc” Siempre que aprendemos algo nuevo, por ejemplo manejar un auto, un idioma, ese nuevo conocimiento me hace actuar torpemente; es la torpeza del aprendizaje, necesaria y positiva. Si la vivimos como avergonzante, no la querremos experimentar y simularemos, fingiremos que sabemos y allí vienen los problemas. Porque “yo ya sé”, entonces repetimos a perpetuidad los errores sin poder pedir ayuda para aprender porque “no quiero mostrar que no sé o no quiero pasar por torpe”. Me vuelvo pseudo-competente. Por ejemplo ¿Cuántas personas en un trabajo, ascendieron a un puesto para el que no habían sido formados y eso les trajo grandes problemas? 

Todos tenemos un deseo de crecer y avanzar. Ser competentes es saber qué sé y qué no sé. Qué puedo y qué no puedo.

Bernardo Stamateas

El estigma social obstaculiza la recuperación psicológica

estigmaLa estigmatización de las personas con enfermedad mental es un problema persistente. Hace algo más de once años, la revista Psychiatric Services dedicaba un especial al tema bajo el título “El estigma como una barrera a la recuperación”.Y hace justo ahora un año, en un especial sobre cognición en trastornos neuropsiquiátricos de la revista Trends in Cognitive Science aparecía un artículo con un título prácticamente idéntico, “El estigma como barrera para la recuperación en la enfermedad mental”. Más allá de la coincidencia de los encabezados, lo realmente sorprendente es la coincidencia en las conclusiones que se presentan en los contenidos. No en vano, según afirma Wahl (2012), las cosas no han cambiado mucho en toda una década…y ello a pesar de todos los avances que, sin embargo, se han producido en nuestro conocimiento de la enfermedad mental, de la mejora en las técnicas de diagnóstico e investigación y de los avances en los tratamientos. ¿Estamos apuntando en esta cuestión a un objetivo incorrecto? Posiblemente. Sigue leyendo

Rechazo, aceptación y tratamiento emocional

rechazoLa vida nos puede enseñar muchas cosas, pero en ocasiones, también nos causa dolor. El rechazo está determinado como uno de los mayores daños emocionales que pueden experimentar las personas, siendo por ejemplo el que más consecuencias deriva en caso de que lo suframos en la infancia.

Un ejemplo de ello pueden ser esos niños que, por la razón que sea, han de vivir con la visión de un padre o una madre que los abandona, que los rechaza en un momento dado de su infancia. Pueden crecer y convertirse en personas de éxito, ser brillantes intelectualmente, sin embargo, nunca han podido alcanzar la madurez emocional. Mostrarán cierta inseguridad a la hora de establecer relaciones personales, la desconfianza y el temor determina muchas de sus conductas. Entonces ¿cómo afrontarlo?

Tampoco podemos olvidar el sufrimiento emocional al que uno debe enfrentarse en esos momentos en que somos rechazados por esas personas que nos atraen. Está claro que en nuestra vida, no todo van a ser triunfos y logros, pero hay personas a quien les cuesta más que a otras afrontar el rechazo. Personalidades para las que el tiempo parece detenerse en ese momento en que recibieron un “No”, o lo que es peor, un desprecio que no pudieron olvidar. Sigue leyendo

El suicidio