Libro: Cuestión de dignidad por Walter Riso

El derecho a decir NO.

¿Quién no se ha mirado alguna vez al espejo tratando de perdonarse la sumisión o no haber dicho lo que en verdad pensaba? ¿Quién no ha sentido la lucha interior entre la indignación por el agravio y el miedo a enfrentarlo? Cada vez que agachamos la cabeza, nos sometemos, o accedemos a peticiones irracionales, damos un duro golpe a la autoestima: nos flagelamos. Y aunque logremos disminuir la adrenalina y la incomodidad que genera la ansiedad, siempre nos queda el sinsabor de la derrota.

Este libro es un canto al autorrespeto: la ética personal que separa lo negociable de lo que no es negociable. En este nuevo libro de superación, Walter Riso nos aproxima al apasionante mundo de la asertividad y el respeto por uno mismo. El autor nos lleva de la mano de la psicología, en un lenguaje sencillo pero a la vez profundo, a comprender por qué a veces doblegamos nuestro espíritu, aunque tengamos la opción de no hacerlo.

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Video: 7 Consejos para cuidarte y valorarte

¿Te apetece cuidarte? ¿Valorarte mucho más? Me encantará compartir contigo los 7 mejores consejos para cuidarte y valorarte a ti mismo.
Porque la plenitud y esencia de la vida consiste en aprender a cuidarte y amarte cada día un poco más.
Cómo te mereces 🙂

“La suprema felicidad de la vida es saber que eres amado por ti mismo o, más exactamente, a pesar de ti mismo.”   Victor Hugo

Video: Reportaje a hijos de padres gay ¿Son diferentes a los nuestros?

Esto es algo de lo que nos enseñaron…

(Activar subtítulos)

Los padres son los padres. La familia es la familia. El amor es amor.

Un equipo Angelica Corto
Producida y dirigida por Rikki Beadle Blair-
Dirigido, filmado y editado por Edmund Swabey
Música de Rikki Beadle Blair y Joni Levinson.
Proyecto ejecutado por el Banco Centro Sur, Stonewall, Square Peg Medios y equipo Angelica.

Los 15 principios de María Montessori para educar niños felices

niños-felices-2Como siempre ocurre en materia educativa, hay fieles defensores y agudos detractores de la pedagogía que enunció María Montessori en su momento. Muchos afirman que a día de hoy la enseñanza, tal y como está estructurada, no ve como viable la metodología que introdujo la célebre educadora italiana de finales del siglo XIX y principios del XX.

Para ella, la escuela no es un espacio destinado únicamente a que un maestro o un profesor trasmita conocimientos de forma directiva, Montessori, defendía ante todo que el propio niño desarrollara sus capacidades de una forma más libre a partir de un material  didáctico especializado.

Las aulas tenían alumnos de diferentes edades, ahí donde los propios niños eran libres de elegir el material a trabajar, y de ampliar sus habilidades de forma más autónoma. Eran ellos quienes marcaban su velocidad de aprendizaje según sus particularidades, envueltos siempre en un contexto menos rígido, donde las pizarras dejaban de tener tanta importancia, y donde los niños tenían libertad de movimiento en el aula. Sigue leyendo

Video: Toma un café contigo mismo

Después de haber leído el libro:  Toma un café contigo mismo, con este audio-video puedes seguir reflexionando al respecto.

13 estrategias para enseñar a tus hijos a quererse más

autoestima-infantil¿Cómo pueden ayudar los padres a fomentar una autoestima sana?

Nuestros hijos están expuestos en muchas ocasiones a personas y situaciones que afectan el amor por si mismos. Como padres ¿Qué podemos hacer? Veamos algunas sugerencias:

Pon atención en cómo corriges

Resalta el esfuerzo aunque este sea mínimo, esto motiva a que se esfuercen cada vez más; en vez de ver lo que no hacen. Elógialos verbal y físicamente con besos o abrazos, sobre todo fíjate en el proceso más que en el resultado, por ejemplo si se pone la media un poco torcida no le digamos “ te pusiste mal la media” sino, “muy bien haz logrado ponerte la media”.

Sé un modelo positivo

Si eres excesivamente duro contigo o con tu pareja,  pesimista o no realista sobre tus capacidades y limitaciones, tu hijo acabará siendo tu reflejo. Cuida tu propia autoestima y tu hijo tendrá un buen modelo a seguir. Resalta en voz alta y en la medida justa, tus cualidades; el niño aprenderá también hacerlo.

Establece límites claros

Establece normas y límites claros, lógicos y consistentes. Por ejemplo, si deja todos los juguetes en el piso, no los recojas tú misma, en vez de esto anímalo a recogerlos, si se resiste, la consecuencia es que no contará con estos juguetes por un tiempo, o si presenta, por ejempl,o una pataleta en el supermercado al final no le compres lo que él quiere. Sigue leyendo

Cómo poner límites a mi hijo/a y no morir en el intento

poner-normas-y-no-morir-en-el-intentoPoner límites supone una de las tareas en la que madres y padres tienen que demostrar más paciencia. Con las normas les estamos enviando dos mensajes básicos a nuestros/as hijos/as “Esto es lo que espero de ti y lo espero de esta forma” y “Esto es lo máximo a lo que puedes llegar, de aquí no puedes pasar”.

Siempre es más fácil portarse bien si las normas están claras y si el o la peque encuentra una motivación para cumplirlas. Sigue leyendo

Abrazando tus demonios: Un panorama de la Terapia de Aceptación y Compromiso

Acceptance_vs_Rejection_by_squish_squash1-700x948Imagina una terapia que no hace intentos deliberados de reducción sintomática, pero obtiene la reducción sintomática como un subproducto. Imagina una terapia basada firmemente en la tradición de la ciencia empírica y aún así que mantiene un importante énfasis en valores, aceptación, compasión, contacto con el momento presente y con el sentido trascendente del ser. Una terapia tan difícil de clasificar que ha sido descripta como una “terapia cognitivo-conductual existencial humanística”. La Terapia de Aceptación y Compromiso, conocida como ACT (pronunciada como la palabra “act” y no como una sigla) es una terapia conductual basada en mindfulness que desafía las reglas básicas de la psicología occidental. Utiliza una mezcla ecléctica de metáforas, paradojas y habilidades de mindfulness (en general traducido como “atención o conciencia plena”) junto con una gran variedad de ejercicios experienciales e intervenciones conductales guiadas por  valores. ACT ha demostrado su efectividad para una amplia gama de condiciones clínicas.

La meta de ACT

El objetivo central de ACT es el de crear una vida rica y significativa, aceptando el dolor que inevitablemente viene con ella. ACT (que significa “actuar” en inglés) es una buena abreviación porque esta terapia se orienta a tomar acciones efectivas guiadas por nuestros valores más profundos, en las que estamos totalmente presentes y comprometidos. Es sólo a través de la acción en la que estamos presentes y conectados, que podemos crear una vida significativa. Por supuesto que al intentar crear esa vida nos vamos a encontrar con toda clase de barreras bajo la forma de indeseadas y displacenteras “experiencias privadas” (pensamientos, imágenes, emociones, sensaciones, impulsos y recuerdos).

ACT es una de las llamadas “Terapias Conductuales de Tercera Ola” por su énfasis en el desarrollo de habilidades de mindfulness. A la vez una diferencia sobresaliente es que ACT considera a la práctica formal de meditación como sólo uno de los muchos caminos en la transmisión de las habilidades de mindfulness .

Otra característica distintiva que hace a ACT única es que no descansa en el supuesto de la “normalidad saludable”. Sigue leyendo

Carta al amor propio: Yo soy yo. Tú eres tú.

yo soy túYo soy Yo.
Tú eres Tú.
Yo no estoy en este mundo para cumplir tus expectativas
Tú no estás en este mundo para cumplir las mías.
Tú eres Tú.
Yo soy Yo.

Si en algún momento o en algún punto nos encontramos
será maravilloso.
Si no, no puede remediarse.

Falto de amor a Mí mismo
cuando en el intento de complacerte me traiciono.

Falto de amor a Ti
cuando intento que seas como yo quiero
en vez de aceptarte como realmente eres.

Tú eres Tú y Yo soy Yo.

Esta palabras fueron escritas por Fritz Perls, un gran neuropsiquiatra psicoanalista que, junto con su esposa Lore Posner, se esforzó por explicarnos de forma simple cómo creamos nuestro mundo. Juntos procuraron que entendiésemos que queriendo complacer a los demás nos convertimos en nuestros propios verdugos y que valorar como verdadera nuestra propia realidad es el primer paso para comprendernos y seguir avanzando.

Lo cierto es que las mentiras que más daño nos hacen no son tanto las que decimos como las que vivimos. Hay momentos en nuestra vida que podemos caer en el error de vivir en una realidad falsa que a veces incluso nos podemos llegar a creer. Sigue leyendo

¿Qué es la asertividad? | Cómo ser una persona asertiva

asertividadAntes de definir que es la asertividad, debemos situarla en el contexto que le corresponde, los estilos comunicativos. Cada persona tiene una forma de expresarse y de relacionarse con los demás, en este sentido, podemos diferenciar tres estilos comunicativos: agresivo, pasivo y asertivo.

Un estilo comunicativo agresivo se distinguiría tanto en el lenguaje verbal como en el lenguaje no verbal (tono de voz elevado y gestos amenazantes, por ejemplo). Puede resultar atractivo en un principio porque a corto plazo uno consigue lo que quiere, pero a largo plazo tiene un alto coste emocional. Sigue leyendo

Cómo influyen en los hijos los distintos estilos de crianza

La mayoría de los padres ni siquiera están enterados de que hay diferente estilos de crianza, simplemente hacen lo mejor que pueden en base a lo que han aprendido por experiencia propia y teniendo en cuenta sus propias ideas y principios.

Independientemente de que lo sepan o no, es posible afirmar que los padres adoptan alguno de los distintos estilos de crianza.

¿Cuáles son estos estilos?

Según la psicóloga del desarrollo Diana Baumrind, los estilos de crianza son determinados por dos aspectos fundamentales: 1) sensibilidad e interés y 2) exigencia y firmeza.

Esta autora desarrolló una de las teorías más conocidas sobre los estilos de crianza. Ella propuso tres categorías (estilo autoritario, estilo indulgente y estilo asertivo), pero más tarde la teoría fue ampliada, incluyendo también a los padres negligentes.

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