¿Nunca te cansas de fingir que todo está bien?

fingirYa no soportaré más algunas cosas, no porque me haya vuelto arrogante, sino simplemente porque llegué a un punto de mi vida en que no me apetece perder más tiempo con aquello que me desagrada o hiere.

No tengo paciencia para el cinismo, las críticas excesivas y exigencias de cualquier naturaleza. Perdí la voluntad de agradar a quien no agrado, de amar a quien no me ama y de sonreír para quien no quiere sonreírme.

Ya no dedicaré ni un minuto a quien me miente o quiere manipularme. Decidí no convivir más con la pretensión, hipocresía, deshonestidad y elogios baratos. No tolero la erudición selectiva y la altivez académica.

No me mezclaré más con el gentío o la chusma. No soporto conflictos y comparaciones. Creo en un mundo diverso y por eso evito personas de carácter rígido e inflexible.

En la amistad me desagrada la falta de lealtad y la traición.  No me llevo nada bien con quien no sabe elogiar o incentivar. Las exageraciones me aburren y tengo dificultad en aceptar a quien no gusta de los animales. Y encima de todo ya no tengo paciencia ninguna para quien no la merece

Meryl Streep, texto adaptado por genial.guru Sigue leyendo

Anuncios

5 heridas emocionales de la infancia que persisten cuando somos adultos

5heridasLos problemas vividos en la infancia vaticinan cómo será nuestra calidad de vida cuando seamos adultos. Además, estos pueden influir significativamente en cómo nuestros niños de hoy actuarán mañana y en cómo nosotros, por otro lado, afrontaremos las adversidades. Así, de alguna forma, a partir de estas 5 heridas emocionales o experiencias dolorosas de la infancia, conformaremos una parte de nuestra personalidad. Veamos a continuación cuáles son nuestras heridas:

1- EL MIEDO AL ABANDONO

La soledad es el peor enemigo de quien vivió el abandono en su infancia. Habrá una constante vigilancia hacia esta carencia, lo que ocasionará que quien la haya padecido abandone a sus parejas y a sus proyectos de forma temprana, por temor a ser ella la abandonada. Sería algo así como “te dejo antes de que tú me dejes a mí”,”nadie me apoya, no estoy dispuesto a soportar esto”, “si te vas, no vuelvas“.

Las personas que han tenido experiencias de abandono en la infancia, tendrán que trabajar su miedo a la soledad, su temor a ser rechazadas y las barreras invisibles al contacto físico.

La herida causada por el abandono no es fácil de curar. Así, tú mismo serás consciente de que ha comenzado a cicatrizar cuando el temor a los momentos de soledad desaparezca y en ellos empiece a fluir un diálogo interior positivo y esperanzador. Sigue leyendo

La vulnerabilidad emocional, el fallo de nuestra autoestima

vulnerabilidadSer emocionalmente inteligentes se ha convertido en una obligación, en una tarea pendiente de la que siempre todos queremos saber más. Sabemos que es una cualidad indispensable que no puede faltar ni en nuestros pequeños, ni en nuestros mayores ni en nosotros mismos. No obstante, no siempre sabemos bien cómo hacerla nuestra ni podemos explicarnos qué es lo que falla.

Cuando la emoción nos derrota…

Es frecuente que nos demos cuenta del error cuando, con frecuencia, aparece ese sentimiento de descontrol, abatimiento y derrotismo ante un acontecimiento que nos provoca una fuerte emoción (ira, enfado, miedo, tristeza, alegría…). Así es que, por un lado, podemos esforzarnos en esconder o minimizar nuestra tristeza, minusvalorar nuestro miedo o no compartir nuestro enfado ante una injusticia por miedo a descontrolarnos o a la incertidumbre que produce la reacción de los demás. Ésta es la mejor muestra de nuestra vulnerabilidad emocional. Esa odisea que nos impide decir no por miedo a las consecuencias y no saber responder, que no nos deja sacar de nuestras vidas lo que nos hace daño, que nos hace dependientes emocionales…
Sigue leyendo

Gente difícil, ¿sabes cómo tratarla?

gente dificil¿A quién no le ha tocado encontrarse con personas difíciles en su vida? Esa clase de gente que solo busca hacernos la vida de cuadritos, que no pierde oportunidad de molestar, de intrigar, en fin solo busca nuestro mal o su diversión, a costa de nosotros.

Pero ¿sabías que esa gente difícil son personas de mal carácter, con complejos, posesivos, críticos, negativos, agresivos y viene cargando una historia difícil? Cuando te encuentres con esa gente busca e indaga en su vida y encontrarás el motivo del porqué se comporta así.

Nuestra vida es como una película, donde uno decide ser el protagonista o el extra de la historia, de uno depende buscar a qué personas queremos en nuestra película, quién actuará en ella y, bueno, si una película no tiene un villano pues no tiene sabor, siempre van a existir en nuestras vidas personas malas, esos villanos, pero hay que darles ese papel: ser el villano, no convertirlos en los protagonistas de nuestras vidas.

La actitud de cada ser humano depende de qué somos, qué pensamos y qué acciones tenemos; los seres humanos contamos con defectos, unos aceptables, otros no, de cada uno depende con cuáles nos quedamos. En la madurez de las personas se ve el control de sus emociones y la aceptación de las agresiones, una persona con suficiente madurez muestra siempre control y tolerancia, una persona inmadura siempre explota a la primera, sin ni siquiera pensarlo. Sigue leyendo

10 tipos de personas difíciles y cómo tratarlos

“Detrás de una persona difícil hay una historia difícil”.

Persona Difícil: es una persona con muchos complejos y necesidades sin resolver, lo cual los lleva a agrandar su imagen a costa de humillar la de los demás.

Las personas amargadas y de trato difícil son también parte de esta vida maravillosa, y posiblemente estén aquí para que aprendamos a practicar la aceptación y la tolerancia, lo que es parte del aprendizaje necesario para seguir adelante en constante superación, crecimiento y desarrollo.

El poder de cada persona radica, en su habilidad de trabajar consigo mismo, conociéndose y aprendiendo. Se ha de ser conscientes de que no se puede aislar ni controlar la personalidad, el carácter ni el comportamiento de los demás, y tampoco se ha de olvidar que existen patrones de conducta antisociales y relaciones tan difíciles que lo mejor es separarse de ellas. Sigue leyendo