Erradiquemos el estigma y discriminación sobre los trastornos mentales

Vivimos en un mundo de etiquetas. Todos hemos escuchado el dicho: “Palos y piedras pueden romper mis huesos, pero las palabras no pueden hacerme daño” Pero las etiquetas no quedan como etiquetas. Las etiquetas conducen a juicios. Y las acciones conducen a reacciones inesperadas.

Mi tía conoció a una mujer que era bipolar. En ese momento, nadie entendía realmente lo que “bipolar” significaba. La gente la etiquetó como “loca” debido a sus excesivos cambios de humor. Esta etiqueta la siguió por el resto de su vida. Conforme pasó el tiempo, “loca” se transformó de una etiqueta en una definición. En lugar de compasión, recibió el rechazo. En lugar de apoyo, recibió aislamiento. Así que se puso delante de un tren y se quitó la vida . Sigue leyendo

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Los 10 trastornos psicológicos más comunes

Si te preguntaran qué enfermedad es la más común en los países desarrollados quizás respondieras el cáncer o tal vez las enfermedades del corazón. La respuesta sería incorrecta en ambos casos. Lo creas o no, la respuesta correcta es la enfermedad mental.

Al igual que el cáncer y las enfermedades del corazón, la enfermedad mental es una condición médica.

Los trastornos mentales no discriminan por la edad, la raza u origen étnico. El espectro de trastornos va de leve a grave y, como cualquier condición médica, existen muchos factores desencadenantes.

En los últimos años, se ha prestado una mayor atención a los trastornos mentales debido a la carga que suponen al sistema sanitario público. Los trastornos mentales son reconocidos como un problema global.

10. Trastornos del Espectro Autista

Los genes , otras condiciones médicas y el medio ambiente pueden colocar a ciertos niños en situación de riesgo de padecer los llamados trastornos del espectro autista, más comunes en los niños que en las niñas. Los trastornos del espectro autista comienzan cuando los niños son muy jóvenes y es difícil de diagnosticar debido a que no existe una prueba médica o de sangre para confirmarlo. Del mismo modo, no existe una cura. Sin embargo, la detección e intervención temprana con terapia conductual y educativa que se basa en los desafíos individuales del niño es bastante efectiva. Sigue leyendo